CERMI Mujeres reclama la inclusión de la perspectiva de género de las mujeres con discapacidad en el diseño de las ciudades

La Fundación CERMI Mujeres (FCM) ha reclamado la inclusión de la perspectiva de género en el diseño de las ciudades para garantizar su función como “elementos centrales de socialización” también para las mujeres y niñas con discapacidad. 

Así lo ha manifestado la patrona de la Fundación CERMI Mujeres, Mayte Gallego, durante las II Jornadas de Accesibilidad, que han sido organizadas por la Dirección General de Accesibilidad del Ayuntamiento de Madrid con el objetivo de conocer los retos y oportunidades con los que cuenta la ciudad para las personas con discapacidad.

“Las mujeres con discapacidad tenemos las mismas necesidades y anhelos que el resto”, ha señalado Gallego, que ha puntualizado que, en muchas ocasiones, se requieren apoyos adicionales sin los cuales “es complicado cumplir con derechos fundamentales”. En este sentido, ha recordado que “la accesibilidad es la puerta de acceso a los derechos”.

Así, ha abogado por el “empoderamiento de las mujeres y niñas con discapacidad” a través de distintas herramientas y recursos de apoyo que les permitan “poner fin a la desigualdad” a la que se enfrentan y desarrollar un proyecto de vida independiente.

En este sentido, la patrona de Fundación CERMI Mujeres ha explicado que se debe hacer frente a retos y barreras en el mundo laboral, así como a la falta de oportunidades y de accesibilidad. Por ello, ha insistido en la necesidad de contar con una “visión global que incluya la mirada de las mujeres y niñas con discapacidad para que los proyectos tengan en cuenta sus necesidades y particularidades”.

Por otro lado, Gallego ha calificado la discriminación de las mujeres con discapacidad como “interseccional”, ya que afecta a distintos ámbitos como el empleo, el uso de transporte público, la institucionalización, la atención sanitaria o el acceso a los recursos, entre otros. Y es que, tal y como ha recordado, entre las mujeres con discapacidad hay un “mayor índice de analfabetismo, mayor desprotección sociosanitaria y posibilidad de sufrir todo tipo de violencias, más pobreza y menor autonomía personal”.

Respecto a la violencia, Gallego ha explicado que “la confluencia de factores como género, discapacidad y falta de accesibilidad convierten a las mujeres con discapacidad en personas de mayor riesgo de sufrir maltrato de algún tipo”.

De la misma manera, ha señalado la indefensión, la dependencia, la mayor vulnerabilidad, la falta de testigos y los escasos recursos económicos como los principales factores que la propician. Para combatir esta situación, ha dicho, es imprescindible “la plena accesibilidad a los recursos”, porque “una de las formas de violencia es precisamente esa, la negación de la ayuda necesaria para realizar las tareas de la vida diaria”.

LA ACCESIBILIDAD, VITAL EN TODAS LAS ÁREAS 

Además de a la “clara discriminación salarial” que sufren las mujeres, más entre aquellas con discapacidad, Gallego también se ha referido a la mayor proclividad de las mujeres a utilizar el transporte público por falta de vehículos propios o a permanecer internas en instituciones.

En cuanto a la atención sanitaria, ha recalcado que los recursos sanitarios “no están diseñados para cubrir las necesidades específicas de las personas con discapacidad” y ha reclamado la puesta en marcha de consultas accesibles y adaptadas para las mujeres con discapacidad.

La patrona de Fundación CERMI Mujeres también se ha referido al diseño y construcción de parques infantiles, que en ocasiones no cumplen los criterios de accesibilidad y dificultan la labor de acompañamiento de familiares con discapacidad.

En lo que respecta a la soledad, ha recordado que más de un 20% de las personas con discapacidad viven solas, y que para el 38% de ellas se trata de una soledad no deseada. “Son personas presas en sus domicilios sin haber cometido ningún delito”, ha puntualizado Gallego, al tiempo que ha reclamado mejoras en la accesibilidad de las viviendas que ponga fin a estas situaciones, así como al internamiento en residencias cuando no es la opción deseada por la persona.

“La accesibilidad es buena para todas las personas, ya que cuanto mejor esté concebida esté la ciudad, el envejecimiento también será más llevadero y más activo”, ha concluido Gallego.